El Baccarat es uno de los juegos de casino más antiguos y refinados, originario de Italia en el siglo XV. En su forma moderna, es un juego de comparación de cartas entre el Banquero y el Jugador. El objetivo principal es predecir cuál mano estará más cercana a un total de nueve puntos.
Las cartas numéricas mantienen su valor nominal, las figuras (Rey, Reina, Jota) y el diez valen cero puntos, mientras que el As cuenta como uno. Cuando la suma de las cartas excede nueve, solo se considera el dígito final. Por ejemplo, una mano con un Ocho y un Seis suman catorce, pero su valor en Baccarat es cuatro.
En cada ronda, tanto el Banquero como el Jugador reciben dos cartas inicialmente. Dependiendo del total, pueden recibir una tercera carta según reglas específicas que no requieren decisiones del jugador, lo que simplifica considerablemente el juego respecto a otros títulos de mesa.